Por: Pedro Gallardo
ACTUACIONES: CAMPAÑA PARA UNA RENTA LAICA
Comunicado de la Liga por la Laicidad referente a la financiación de la Iglesia católica española mediante la recaudación del IRPF.
El pasado 15 de febrero la Conferencia Episcopal Española hacía público los resultados de la asignación presupuestaria que el Estado le otorga a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Según estos, sus ingresos mediante la asignación de la última declaración de la Renta (2010), correspondiente al IRPF de 2009, les ha significado una recaudación de 249.456.822 euros.
La Liga por la Laicidad quiere manifestar su disconformidad con este sistema de financiación del que goza en exclusividad la iglesia católica española, ya que supone una violación de la neutralidad del estado ante las religiones.
1) El Estado no debe actuar como recaudador de la Iglesia Católica, y mucho menos sustraer esta financiación de la "caja común" de los impuestos.
2) La propia existencia de una casilla en la declaración del IRPF para la Iglesia Católica refleja el apoyo del Estado a esta confesión y la discriminación hacia las personas que profesan otras creencias religiosas, que son indiferentes en esta materia o que se declaran agnósticas o ateas.
3) La asignación tributaria a través de la declaración de renta es, en cualquier caso, un sistema de financiación directa del Estado a la Iglesia católica, por mucho que se quiera hacer creer a los ciudadanos lo contrario.
Los contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia católica, o las dos opciones, destinan sus impuestos a estos fines, cantidades que son dejadas de ingresar por la Hacienda Pública. Este sistema pregunta a los contribuyentes a donde quieren que se destine parte de los impuestos, que es lo mismo que preguntar cómo distribuir parte de los presupuesto del estado. Por lo tanto no se trata de un donativo que los fieles de esta confesión realizan y que el estado gestiona, sino de una asignación presupuestaria directa.
Quien marca esta casilla no está haciendo ninguna aportación individual, sino que está reduciendo en un 0.7% (o un 1.4% en caso de marcar la doble casilla) la aportación de sus impuestos. Por lo tanto es mentira que esta partida represente una "asignación voluntaria de los contribuyentes". La Iglesia católica española es la única organización del estado que goza de este privilegio y representa la única excepción en la designación por parte de la ciudadanía de la distribución de los presupuestos del estado.
4) Los contribuyentes que no marcan ninguna de estas casillas pagan objetivamente más de impuestos al Estado que quienes optan por marcarlas, lo que vulnera el principio constitucional de igualdad ante la ley.
5) Cabe recordar que esta no es la única partida que la Iglesia católica española recibe del estado. De hecho representa menos del 4% de la aportación que las diferentes administraciones realizan a esta organización religiosa a través de asignaciones directas o subvenciones como las que recibe para colegios concertados religiosos, profesorado de religión, sostenimiento de su patrimonio, curas en hospitales, prisiones y ejército, etc. No hay datos oficiales, pero algunas fuentes cuantifican la financiación del estado para la evangelización católica en más de 7.000 millones de euros. Según estas fuentes, la Conferencia Episcopal Española y la iglesia católica reciben aproximadamente: 4.000 millones para subvencionar colegios religiosos concertados, 650 millones para sueldos de personas que imparten religión; 2.048 millones para hospitales e instituciones de beneficencia religiosa; 200 millones para el patrimonio inmobiliario y artístico, museos y catedrales, 20 millones para capillas y capellanes de prisiones y cuarteles militares.
Esta aportación permite que esta organización mantenga a todos sus activistas y dirigentes, que no tienen que preocuparse por su sostenimiento personal y pueden dedicarse en exclusividad la evangelización, además de poder realizar esta tarea en el ejercicio de su trabajo, incluso a través del abastecimiento de servicios públicos como lo son la educación o la sanidad. jerarquía católica realiza una campaña de publicidad que no se ajusta a la realidad, ya que da a entender que la aportación que recibe a través del IRPF destinada a fines sociales (como sus misiones en países en desarrollo), cuando en realidad se destina al sostenimiento de la jerarquía eclesiástica tal y como lo indica su propio presupuesto publicado en la web de la Conferencia episcopal. La actividad de fines sociales que la iglesia realiza a través de sus organizaciones como Cáritas o la fundación de los hermanos de san Juan de dios, está sujeto a la aportación que se realiza a través del otro casilla, la "d otros fines sociales ", lo que reafirma que la casilla de" la Iglesia católica "está destinada al sostenimiento de la jerarquía eclesiástica. Además, esto representa que la Iglesia católica española, no sólo tiene en exclusividad una derivación directa de los impuestos del IRPF (a través del marcado de la casilla "Iglesia católica"), sino que también tiene acceso a la derivación semidirecto que significa el marcado de la casilla "Otros fines sociales", pudiendo simultanear las dos vías de financiación al permitirse marcar las dos casillas.Más del 30% de lo que se distribuye a través de la casilla de otros fines sociales, va a parar a organizaciones vinculadas a la iglesia católica, lo que hace incrementar aún más la partida presupuestaria del estado que directamente se destina a estos entramado
La Liga por la Laicidad considera incompatible con la aconfesionalidad del Estado la financiación que de manera privilegiada la iglesia católica española recibe directamente del presupuesto del estado.
En este sentido queremos denunciar la falta de transparencia y la lectura sesgada que la Iglesia católica hace sobre su financiación.
- Sus ingresos a través de la asignación del impuesto del IRPF se destinan en su totalidad directamente al sostenimiento de su estructura organizativa y confesional,
- la cantidad que la Iglesia católica española recibe del estado más allá de lo que esta reconoce, algunas fuentes la cuantifican en más de 7 millones de euros.
- su acción social está mantenida en gran parte gracias al mencionado financiación recibida del estado ya los privilegios fiscales que disfruta eximiéndola de la mayoría de los impuestos.
- Una vez más queremos pedir que cese la financiación del estado hacia las confesiones religiosas y la eliminación del sistema de asignación tributaria opcional a través de la declaración del IRPF al sostenimiento económico de la Iglesia Católica.
De Pedro Gallardo, de interés para los que nos sentimos “laicos”.
Monseñor Rouco Varela, señor de otros

